LA HISTORIA DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA

El uso moderno que se le da hoy en día a la electricidad es la unión de diferentes investigaciones, que progresaron y continuaron hasta llegar a Nikola Tesla, Thomas Edison y Alexander Graham Bell, quienes desarrollaron diferentes investigaciones en relación a ésta.

El estudio formal de la electricidad inició en los siglos XVII y XVIII, y apenas a finales del XIX se la pudo aprovechar industrial y domésticamente.

La electricidad se conoce desde tiempos antiguos, sobre todo a partir del descubrimiento del ámbar, material susceptible de ser cargado eléctricamente.

En el año 600 AC  el filósofo griego Tales de Mileto descubrió que el ámbar (una sustancia resinosa amarillenta), al ser frotado, principalmente con pieles de animales, adquiría la extraña propiedad de atraer objetos ligeros, como plumas u otros pequeños cuerpos. Los griegos no sabían explicar este fenómeno, pensaron que era una propiedad del ámbar.

En 1646 la primera vez que apareció la palabra “eléctrico” o “electricidad” en una publicación en la obra “Pseudodoxia Epidemica”, de Thomas Browne. Se trata de una enciclopedia de creencias vulgares erradas, corrientes en su época, que diseca y descarta.

En 1745 por el físico holandés Pieter van Musschenbroek, un médico y físico neerlandés, inventa La botella de Leyden. Hasta ese momento solo se sabía que la electricidad podía ser generada por la fricción y nada más Pieter van Musschenbroek probó que una botella que contenga un clavo sumergido en alcohol o mercurio podía almacenar cargas eléctricas, las cuales eran generadas por una máquina de fricción. Su dispositivo era capaz de retener las cargas por varias horas y producía un fuerte shock al contacto con el cuerpo humano. Demostró que la electricidad puede ser almacenada.

En 1752 el científico y político estadounidense Benjamín Franklin realizó su famoso experimento con una cometa, a la que ató un hilo con una llave que se cargó de electricidad durante una tormenta. Así demostró que las nubes están cargadas de electricidad y que los rayos son descargas eléctricas. Se comprendió que el comportamiento de rayos y truenos estaba vinculado con las propiedades del ámbar, así como con la botella de Leiden. Todos estos fenómenos fueron englobados bajo el nombre genérico de electricidad.

 En 1865 James Clerk Maxwell formula las Ecuaciones de Maxwell, las cuales describían por completo los fenómenos electromagnéticos, considerándolos como el origen de la electricidad. Gracias a estas ecuaciones fueron posibles los trabajos posteriores de Albert Einstein, Nikola Tesla y Thomas Alva Edison, que permitieron la generación y distribución masiva de electricidad en las ciudades.

En 1879 Thomas Édison consiguió iluminar una bombilla incandescente con energía.

La generación masiva de electricidad comenzó cuando, a finales del siglo XIX, se extendió la iluminación eléctrica de las calles y las casas. La electricidad fue uno de los motores fundamentales en la Segunda Revolución Industrial.

En 1881, en Inglaterra, se dotó a la ciudad de Godalming con energía eléctrica. Primero se colocó en las calles y se dio a conocer por medio de las noticias locales que la iluminación que se había estado proyectando por las noches provenía de energía eléctrica y que la misma era un derecho que aplicaba para cualquier persona que ahí habitara, informando también que se les daría la oportunidad de introducirlo tanto en viviendas como en sus negocios, siendo Stephen Tanner uno de los primeros habitantes en contar con la preciada fuente de energía, instalada en su tienda.

En 1882 la calle Pearl Street en el Distrito Financiero del bajo Manhattan se convierte en la primera calle iluminada artificialmente de estados unidos.

En 1884, se encendieron las calderas de vapor de la nueva central eléctrica de Edison en Montgomery Street, Nueva York, y al anochecer, se encendieron las luces de la calle por primera vez.

No hay comentarios: