ANTECEDENTES:
Muchos textos
antiguos hablan de elevadores con sistemas de tracción basándose en el
mecanismo de la grúa. El arquitecto romano Vitruvio, construyó el suyo en el
año 236 A. C. Se Trataba de un dispositivo de elevación para subir cargas de
gran peso, que se usaban para golpear y destruir fortalezas.
De igual manera
se menciona que Arquímedes construyó un prototipo de elevador con poleas para
subir cargas en la antigua Grecia. Los romanos también usaban este tipo de
mecanismos de poleas y cuerdas para elevar cargas, especialmente en el circo
romano.
Todos consistían
en un sistema de poleas con cuerdas a tracción manual; en algunos casos usaban
animales para tirar de las cuerdas.
SISTEMA CON ENGRANAJES:
En 1793, en el
Palacio de Invierno de San Petersburgo, se instaló un sistema de elevación,
basado en un complejo sistema de engranajes, brocas y tornillería de precisión,
ideado por el relojero e inventor ruso Ivan Kulibin.
Este sistema de
elevación consistía en un asiento cuya base estaba ajustada a un eje, y elevaba
el asiento del primer piso al segundo piso del Palacio. Esto permitió que la emperatriz
Catalina, quien ya había comenzado a envejecer, pudiera subir al segundo piso
sentada en su trono – móvil.
El movimiento
giratorio debía realizarse manualmente, solo podía subir un piso y transportar
a una sola persona.
ELEVADORES A VAPOR
En 1823 los
Ingenieros Burton y Hormer idearon una forma de elevar a un total de 20
personas a unos 37 metros de altura sobre una plataforma con barandillas que
llamaron “Cuarto Ascendente”, “Cabina de Ascenso “o “Caja Elevadora”.
Un motor a vapor
permitía que una plataforma subiera y bajara gracias a un sistema de poleas,
engranajes y cuerdas conectados al motor, por lo que ya no era necesaria la
tracción manual.
La finalidad era
que los turistas pudieran disfrutar de las hermosas vistas que ofrecía la
ciudad, pero se usó muy poco, ya que existía el temor a que las cuerdas
pudieran romperse.
Sin embargo, un motor a vapor que accionara el mecanismo de cuerdas y poleas para subir cargas pesadas era una muy buena idea. Así que se comenzaron a fabricar estos motores a vapor y a instalar plataformas elevadoras para carga en edificios industriales, y varios inventores de la época experimentaban con sus prototipos de “máquinas elevadoras” a vapor.
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| Patente de un elevador. 1861 |
Estos elevadores
eran muy inseguros, ya que las cuerdas que los sostenían se rompían con
facilidad, causando que la plataforma se desplomara. Por eso estas “máquinas
elevadoras” solo se usaban para subir y bajar carga y mercancías, en almacenes, fábricas o edificios similares, no se usaban para subir y bajar pasajeros. En varias ocasiones
hubo accidentes por la rotura de los cables y el desplomo de las plataformas.
Alrededor de
1850, en una fábrica de muebles de nueva York hubo un accidente con el desplomo
de una de estas plataformas elevadoras de mercancía. Mr. Newhouse, el
propietario de la fábrica, contrató a Elisha Otis y le encargó diseñar un
sistema de seguridad para el montacargas y evitar daños en la mercancía de la
fábrica.
EL ELEVADOR DE OTIS
El inventor
estadounidense Elisha Otis, que había trabajado en la manufactura de carruajes
y de armazones de camas, diseñó un novedoso sistema automático de seguridad
anticaídas compuesto por rieles dentados que frenaban la plataforma en caso de
que el cable de sujeción falle, el cual funcionó a la perfección en la fábrica de Mr.
Newhouse.
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| Ilustración. Otis mostrando su invento en público. |
En 1853, Otis presentó un prototipo en la Exposición de la Industria de Todas las Naciones de Nueva York.
Se subió a una plataforma de
madera cargada con varios objetos pesados, elevada a decenas de metros del
suelo y sostenida en el aire por una soga, y dio la orden para que la cortaran
con un hacha. La multitud casi no tuvo tiempo de gritar porque la plataforma se
había detenido repentinamente. El inventor repitió en varias ocasiones y
lugares esa demostración teatral hasta que convenció al mundo de que su
artefacto era seguro.
Viendo las
posibilidades de su invento, Otis creó una empresa a la que denominó “Otis
Elevator Company”.
En 1857 se
inauguró un ascensor de Otis Elevator Company, con el sistema de seguridad
diseñado por Otis, en un centro comercial de la ciudad de Nueva York y fue un
éxito.
Este invento revolucionario estaba impulsado por un motor de vapor y podía transportar hasta seis personas en una cabina a una velocidad de 10 metros por minuto, y contaba con un sistema de seguridad que evitaba que la cabina se desplomara. Ya se había resuelto el grave problema de inseguridad que impedía que los elevadores subieran y bajaran personas, ya su uso no quedaría limitado a carga.
En 1861, la
Oficina de Patentes de Estados Unidos le concedió el registro a Otis Elevator
Company por su "Aparato de elevación mejorado", y los elevadores Otis
alcanzaron una gran popularidad. Ya no se trataban de simples y peligrosas plataformas
para carga, eran cabinas decoradas al estilo de la época que podían subir y
bajar personas con seguridad.
Tras esto, y con
el comienzo de la revolución industrial en 1870, el sistema de Otis fue mejorando
rápidamente y comenzaron a construirse edificios cada vez más altos.
En 1913 empezaron
a aparecer los primeros motores eléctricos para elevadores, sustituyendo los
motores de vapor.
En1957 se aplicó un sistema de puertas automáticas en los ascensores de pasajeros, antes de esto, las puertas debían cerrarse y abrirse manualmente.
En la página web de Otis, explica cómo fue evolucionando el ascensor década tras década. Link aquí



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